La consigna era terminante: “¡La cultura tucumana agoniza!”. Bajo esa idea, artistas de distintas expresiones confluyeron ayer al mediodía en El Alto de la Lechuza y cortaron el tránsito en 24 de Septiembre y Marco Avellaneda. para reclamar a las autoridades que se autorice la reapertura de peñas folclóricas y espacios de shows.

“La situación es cada vez más insostenible, hace siete meses que no nos permiten trabajar. Sabemos que no podemos volver a la normalidad anterior, pero es muy fuerte que no podemos demostrar lo que sabemos hacer”, sostuvo el músico Nazareno Lechesi. “Ya no sabemos para qué lado tomar, no tenemos respuestas de ningún lado y muchos lugares están cerrando -resaltó Jorge Luna, del grupo Pura Cepa-. Somos concientes de la pandemia pero podemos actuar con un protocolo sanitario”.

La crisis pone contra las cuerdas a los administradores de las salas cerradas desde marzo. El anfitrión Maxi Aguirre reconoció que la situación es muy complicada: “somos el eslabón más visible, pero hay muchas familias que dependen de la actividad artística, desde los sonidistas a los proveedores, pasando por el personal de cada lugar; la cadena es muy larga y se está cortando”. “Nosotros alquilamos El Alto de la Lechuza; hasta ahora tenemos la paciencia de los propietarios, pero hay que atender a sus necesidades también”, agregó. “Tucumán se caracteriza por recibir a artistas de todo el país y hay que contemplar esa realidad”, sostuvo Dilma Toconás.

También participaron el dúo La Yunta, Pepe Lencina, Claudio Balzaretti (peña La 9), José Costilla y Sofía Singh, entre otros.